
Francisco Parres, que también es abogado de la familia de la víctima en este caso, recuerda que el fallecido circulaba en bicicleta con su hija por una carretera cuando fue atropellado por un turismo. El letrado subraya que el conductor, en este caso, sí se detuvo para auxiliar a la víctima, lo que le ha evitado la acusación de omisión del deber de socorro.
Hay que recordar que este siniestro tuvo lugar en el kilómetro 3,5 de la carretera CM-3001, que une los municipios de Villatobas y Villarrubia de Santiago. La víctima, un hombre de 70 años, era vecino de esta última localidad. El arrollamiento se produjo sobre las 17,45 horas, en un tramo recto y con buena visibilidad.
Parres celebra que el Juzgado ocañense no haya dejado que el arrollamiento mortal ocurrido en Villarrubia quedara sin juicio. Sin embargo, expresa su inquietud porque la reforma del Código Penal deje la sanción de los atropellos mortales a la discreción de un juez, a la vista de la diferente resolución que se ha dado a un caso similar como el de Yeles. «Los ciudadanos necesitamos saber que nos puede pasar en cada caso, y no quedar sólo sometidos a la voluntad de un juez u otro», reflexiona.
Fuente:latribunadetoledo.es
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